Si cierro los ojos, aún puedo sentir la vibración de mi primera moto cuando era apenas un niño. Hay pasiones que te eligen a ti antes de que tú las elijas a ellas.

Para mí, las dos ruedas nunca fueron un simple medio de transporte; eran libertad, curiosidad y el deseo constante de entender qué hacía que aquel motor rugiera.

Esa misma fascinación que sentía de pequeño frente al televisor viendo MotoGP, soñando con la precisión de los grandes premios, es la que me impulsa hoy, cada mañana, al levantar la persiana de mi propio taller en Mataró.

El destino tiene sus tiempos, durante años, mientras trabajaba y seguía vinculado a mis propias motos, siempre tuve un sueño en mente: tener mi propio espacio,

Cuando llegó la noticia de la jubilación de los dueños del antiguo taller Godoy, supe que era mi momento. Era una institución en Mataró, y vi en ese traspaso no solo un negocio, sino la oportunidad de volcar mis más de 20 años de experiencia en un proyecto con nombre propio.

No la dejé escapar, cogí ese relevo con todo el respeto que merecía y le puse mi alma, En poco tiempo, he transformado esas paredes en Reyes Motor, un lugar donde la constancia y la perseverancia se notan en cada tornillo que apretamos.

Mi HISTORIA REYES MOTOR MATARO